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Todo por la pasta
El remake del clásico de los años 70 “Pelham 123”, realizado por Tony Scott, cumple los peores augureos y no lo lográ hacer olvidar a su antecesor. Con un ritmo acelerado y un montaje mareante, la cinta conserva todas las características del cine del hermano de Ridley. Muy alejada en cuento a ritmo y planteamiento de la película de Joseph Sargent, esta nueva versión prioriza las escenas de acción y se muestra menos cuidadosa en el tratamiento de los personajes.
Denzel Whasington, en el papel de controlador del metro, realiza un trabajo correcto y comedido, muy en su línea habitual. John Travolta, encarnando a Ryder, el líder de los secuestradores, se muestra brillante, aunque en algunas ocasiones roza la sobreactuación. De sus diálogos y de la relación que se establece entre ambos depende gran parte del acierto de la película y en la primera hora de metraje logran dotar a esta de un ambiente entre oprimido y claustrofóbico que describe perfectamente la situación que se relata.
Es a partir del momento en que se aproxima el desenlace cuando el film se le escapa de las manos al director. Donde la primera versión ofrecía su mejor cara, en una gran lección de ingenio y sutileza, Tony Scottt opta por la vía fácil y nos ofrece toda una colección de recursos simples muy comunes en las películas de acción más comerciales (léase casualidades imposibles, persecuciones automovilístcas interminables que no vienen al caso ... ) hasta llegar a una escena final rematádamente risible y digna del telefilm más barato.
Una muestra más, ¡y van tantas!, de remakes innecesarios que no solo no logran superar la cinta en la que se inspiran, si no que ni tan siquiera logran acercarse mínimamente al nivel de aquella. Por suerte, siempre nos quedará el original.
Scott Carey 
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