CARRIE es una película con los tiempos muy mal medidos. No se puede aguardar una hora y diez minutos (en una película de apenas 90) para llegar a un clímax que apenas dura 5'. Se nota en todo momento que el metraje está estirado. Con 70' bastaba para contar la historia, pero claro, eso no daba para un largometraje.
Y paso a spoiler...
spoiler:
Esos cinco minutos son acojonantes, sí, pero toda la orgía de venganza se resuelve a una velocidad de vértigo, sin apenas entrar en detalles. La muerte de tanta niñata estúpida y tanto cabrón consentidor, que debería ser el punto culminante de la trama, se resuelve con tres fogonazos y tres chirridos de violín.
Luego viene la patatada final de Carrie con su madre, sí, pero el personaje de ésta última es tan disparatado, tan absurdo, tan tontamente inverosímil... Es directamente ridículo.
La música molesta continuamente. O los violines se deshacen en almíbar o pegan chirridos destemplados.
Sissy-Carrie me pone. Sexualmente. Una pelirroja de blanca piel y rostro angelical que a muchos no les dice nada, pero que a mí, desde MALAS TIERRAS y MISSING, siempre me ha enamorado.
El "superhéroe americano" muerto de un cebollazo en la cabeza. Ja, ja.
¿Quién no ha deseado alguna vez tener los poderes de Carrie, y poder vengarse así de tanto hijoput@ que nos ha hecho, y nos hace, la vida imposible?