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A veces los ojos nos impiden ver (10.0)
26 de diciembre de 2006. Canal de TV: Cinematk. Hora: 8 de la mañana. Propósito: ver "Luces de la ciudad" hasta el final sin derramar una sola lágrima. Resultado final: fracaso total.
Y es que ésta es una de las casi inexistentes películas con las que lloro doblemente: de risa y de tristeza. (Hay unas cuantas más, pero de ellas, la mitad también serían de Chaplin.)
Sigo a ese vagabundo feúcho y bajito mientras se desvive por esa violetera ciega, me río con él, y cuando llega el final, se me cae el alma a los pies: ella le coge de la mano en gesto compasivo e inmediatamente cambia el aspecto de su rostro, y él le pregunta: "¿Ahora, ya ves?", y ella responde: "Sí, ahora ya veo". Si esto no es poesía...
Para mí, es uno de los mejores dramas románticos de la historia, y una de las mejores comedias, y una de las mejores obras de arte.
jastarloaoroz 
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