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ORIGINAL
Buena película de Wilder, sumamente original en su argumento y temática, aunque con el correr del tiempo, en mi opinión, la han sobrevalorado mucho. Adentrándose en los intersticios que esconde el mundo del cine, el director narra una historia llena de pasión, obsesión, incluso locura. Cuenta con una puesta en escena magistral y un guión muy bien estructurado.
Por empezar, se puede decir que la forma de contar la historia a través de la voz del protagonista hace que el espectador se sienta cercano al mismo. Las peripecias que vive desde el comienzo y su trágico final lo convertirán en un mártir del espectáculo; un personaje con mucho carisma y atractivo, pero que acabará siendo la víctima de la locura de Norma Desmond, la antigua estrella del cine mudo olvidada en su mansión de Sunset Boulevard. Contando con una puesta en escena soberbia (la mansión de la Desmond está representada al detalle, al igual que los adornos y complementos de la misma) y una fotografía en interiores notable, el director logra que la película tenga un efecto visual realmente convincente.
Un párrafo aparte merecen las interpretaciones. Un muy joven William Holden y Erich von Stroheim realizan unas actuaciones correctísimas, dando vida y credibilidad a sus respectivos personajes. La interpretación de Gloria Swanson, en cambio, es toda una paradoja. Genial por momentos, sobreactuada en otros. Pasada de expresiones en casi todas las tomas, pero al mismo tiempo con un trabajo de gesticulación muy necesario para el personaje. Creo que, en este sentido, Wilder no debería haber acentuado tanto ese pretendido glamour que la protagonista intenta endilgarse en todo momento, y algo más de naturalidad le hubiese ido mejor. En todo caso, no se puede decir que las interpretaciones sean un punto flojo del filme.
Debe reconocerse, también, que si a Shakespeare se lo considera un genio, entre otras cosas, por utilizar la técnica del teatro dentro del teatro a través de “Hamlet”, este mismo mérito debe ser también para Wilder con esta película, en la expone al cine dentro del cine. La aparición de Cecil B. DeMille como él mismo hace que todo el juego resulte muy creíble.
Ganadora de tres Oscars (Mejor Argumento y Guión, Mejor Dirección Artística y Mejor Banda Sonora) no pudo hacer mucho en un año en el que “Eva al desnudo” se lo llevó todo. En cualquier caso, bien otorgados los premios, y bien por la Academia al ignorar a Swanson en la categoría de Mejor Actriz.
Una película recomendable, porque en el fondo tiene todos los ingredientes para haberse convertido en el clásico que es. También para conocer a fondo la obra del genio Wilder y la versatilidad del cineasta a la hora de exponer su amplia gama de argumentos.
LO PEOR: Las sobreactuaciones de Gloria Swanson (que curiosamente se compensan con momentos geniales delante de la cámara).
LO MEJOR: La originalidad de incluir una historia acerca de Hollywood tan abiertamente. La puesta en escena.
LEANDRO PINTO 
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