Mucha gente considera a esta película como lenta, aburrida y un tanto absurda, y tal vez para tratarse de una producción americana lo sea, pero para ser una película romántica y dramática no. La lentitud de la cinta nos hace disfrutar y comprender cada escena, sus guiones (que a veces sobrapasan lo poético) nos trasladan a una época dura, de guerra y de pocas esperanzas donde una bella y apasionada historia de amor consigue dejar a la guerra en un segundo plano y que nos centremos en ese amor loco e imposible. Sus paisejes ( de la hermosa África y sus enormes desiertos) son un aliciente más para este relato de amor entre una dama británica y un conde húngaro.
A parte del amor entre la Scott Thomas y el Fiennes la película nos deja ver muchas cosas más. Otro amor imposible entre Juliette Binoche y Naveen Andrews, es decir, entre una enfermera que se desvive por su paciente inglés y un árabe que vive por amar a un hombre. También somos testigos de hasta que punto puede llegar la traición, como lo podemos dejar todo y a todos por un amor que sabemos que nunca será nuestro. Puede que sea demasiado romántica pero también es demasiado humana y emotiva con escenas tan bellas que consiguen que nos olvidemos de lo malo del film.
En cuanto a las interpretaciones, ninguna pega. Ralph Fiennes interpreta el papel que mejor le va (el hombre atormentado y locamente enamorado de una mujer a la que nunca podrá tener) sin duda la mejor interpretación de su año y de muchos. Kristin Scott Thomas, como la dama británica que ama al conde, realiza el mejor papel de su vida igual que Binoche quien da vida a la dulce enfermera Hana. Destacar también la BSO y la fotografía que ayudan a que la película se convierta en poesía filmada.
spoiler:
EL film está repleto de escenas que merecen la pena (aunque es cierto que hay otras que sobran) pero yo me quedo con esa escena en la que Almásy (Fiennes) sale de la cueva llevando en brazos a Katharine (Scott Thomas) ya muerta. Otra escena bellísima es cuando Kip (Andrews) le enseña las pinturas a Hana (Binoche), espectacular.