Notable, notabilísima película protagonizada otra vez maravillosamente por Don Cheadle y dirigida por el hasta ahora casi desconocido Kasi Lemmons. Ambientada en el Washington D.C. de mediados de los sesenta, recrea la vida de uno de los personajes radiofónicos más importantes e influyentes de norteamérica, Petey Greene Jr.
Ambientada de una manera excepcional y regada con una música esquisita (como no podía ser de otra manera), tiene la virtud de entrelazar desde su comienzo el carácter dramático y a la vez cómico de este enorme personaje. Cuentan quienes lo escucharon y quienes lo conocieron que fue un tipo carismático, hilarante, controvertido, atormentado, pasional, elocuente, auténtico y real. Y precisamente eso es lo que hace Don Cheadle en su interpretación. Refleja fielmente y en cada escena cada una de estas características. Perfectamente acompañado por Chiwetel Ejiofor vuelve a demostrar que, sino es el mejor actor de color del momento poco le falta. Son ya muchos trabajos buenos seguidos para no tenerlo en cuenta.
Todo esto además incrustado en unos años tremendamente importantes en la historia de los Estados Unidos, con la muerte de Martin Luther King y sus posteriores consecuencias, los movimientos pacifistas del momento y con la lucha por los derechos civiles de fondo, completan una cinta muy entretenida, atractiva y sin duda una de las mejores del año.
spoiler:
Además de los momentos musicales y humorísticos que sin duda son lo mejor de la película, también me quedo con las imágenes reales que se exhiben en la cinta de los disturbios que se originaron tras la muerte de Martin Luther. Le dan realismo a la película y te consiguen trasladar a unos años que sin duda fueron duros y que estuvieron marcados por la lucha contra la discriminación racial y los movimientos pacifistas anti-vietnam.