Cine negro en estado puro, el director se recrea jugando con el espectador durante todo el film a cuenta de que el final sea una auténtica delicia para este por lo bien rematado de sus costuras argumentales, mimado hasta el detalle.
De esas pocas películas pertenecientes al selecto club "no le puedo poner ningún pero".
spoiler:
1. La terrorífica forma de decir "dame las llaves cabronazo" en la rueda de reconocimiento
2. La sangre fría con la que mata al dueño del maletín en el atraco en el parking.
3. Sabía que los marineros del barco eran húngaros tras la afirmación de su amigo de que posiblemente hablaban ruso.
(¿Qué le pasa a Benicio del Toro en las cejas en esta película?)