¡Hola amigos!, ¡familia! Soy Karlos Arguiñano ¿Cómo va eso? Hoy vamos a preparar un plato de "chuparse los dedos". Vamos a cocinar un remake de El planeta de los simios al punto de suicidio con salsa bochornosa.
Ingredientes que necesitamos:
-Un buen saco de patatas vacío para taparnos la cara ante posibles amenazas de catadores de obras maestras.
-1/2 de kilo de perversidad para forrarnos a costa de decepciones ajenas.
-Un equipo técnico amargo de grabación y efectos especiales recién confesado.
Ingredientes que no necesitamos:
-Un guión en su tinta guisado con trama sobresaliente.
-Una ración de cuarto de libra de expectación argumental y/o un final digno de considerarse "masticable".
-Unas actuaciones que salven la digestión de la cinta en caso de que no haya por dónde elogiarla (es el caso).
Vale familia, amigos, una vez tengamos nuestros ingredientes viento en popa con las instrucciones.
-Cojemos el saco y nos tapamos la jeta, cerramos los ojos, respiramos profundamente conforme nos vemos rodeados de fortuna y mientras imaginamos al público cagándose en nuestra puta madre. Pasados 5 minutillos reunimos a nuestro equipo técnico-artístico para tomar nota de la versión de 1968. Acto seguido destruimos la historia original hasta que la poca verguenza nos produzca unos gases intestinales de ciento veinte pares de cojones a la par que naúseas extremas. Después de haber potado rellenamos el metraje con dos horas de escenas de tercera y un par de clichés de relación amorosa entre los protagonistas (Abstracta y zoofílica, guay). Concluiremos nuestro plato con un final que parezca sorprendente pero que
en realidad no lo es, por ejemplo que el Dios de los simios era en realidad Michael Jackson... (1 hora al horno).........
......(Sacamos el pastel y...) ¡Mmmm! ¡Ha quedado de muerte!, ¡Qué manjar!... Pues nada, ya sabeís que teneís que hacer para filmar una puta mierda de film a partir de una obra maestra. La semana que viene os enseñaré mi nueva receta: ¡Cómo elaborar una serie española sin que te encarcelen por escándalo público! ¡Hasta luego!
spoiler:
Sí, la he puesto dos estrellas. No las merece ni por asomo pero una cosa es valorar la película como remake, y otra como película independiente. Así que le perdono el 1.