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ANSIEDADES, PESADUMBRES Y VENENOS ENTRE UN PADRE Y UN HIJO MÁS CERCANOS A LA MUERTE QUE A LA VIDA
Una visitante inesperada (Liv Ullmann) se introduce en la casa de su ex marido, un multimillonario solitario y raro (Erland Josephson) y en la relación de odios de éste con su hijo mayor concebido con otra mujer y la hija de él, o sea, su nieta. Son cuatro los actores fundamentales de este film salvo la aparición momentanea y de refilón de un quinto, cuando ya la historia está casi terminada.
El personaje de Liv Ullmann representa la ecuanimidad, la tolerancia, la flexibilidad y la escucha, esto es, aunque se presenta como abogada en realidad su idiosincrasia es totalmente de psícóloga o mejor aún de psiquiatra. Por el contrario, los otros tres personajes (su ex marido, el hijo de éste y la nieta) son un triángulo de crisis de ansiedad que como dice el primero de ellos: se trata de una ansiedad "que intenta salir por todos lados, por la boca, por el culo..."
El viejo acaudalado le confiesa a su ex mujer: "Mi vida ha sido una mierda como una catedral, sin sentido y repleta de cosas inútiles (incluido el matrimonio que contrajo con ella)". Y esto lo dice un tipo que económica, cultural y socialmente es un privilegiado (ex profesor universitario). Y también comenta: "Un viejo cura me dijo una vez que una buena relación (hombre-mujer) debería constar de dos elementos fundamentales: una buena amistad y mucho erotismo." Efectivamente, esta última reflexión es clave en el argumento de la obra, pues los personajes sufren depresión y no se percatan, como todos los depresivos del mundo, o sea como el mismísimo I. Bergman, que la depresión o asqueamiento de vida no se cura con antidepresivos ni con dinero ni con fama, sino con una o un amante. Es lo mejor, lo más salvador. ¿Tiene usted depresión? Búsquese una o un amante y ya verá como ésta o éste lo apasiona, lo hace sentir felicidad y satisfacción de estar vivo, le ocupa la mente antes de dormir, quizás durante el sueño y también al despertar.
En resumen: una sobresaliente obra de teatro o de cine, lo mismo da, con música de chelos transmitiéndonos pesadumbre, donde cuatro personajes se confrontan entre ellos y nos abren su pensamiento ante la vida/muerte, sobre la vida/muerte, por la vida/muerte. Ingmar Bergman en estado puro.
Fej Delvahe
Fej Delvahe 
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