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NO ES HITCHCOCK PERO ES UN DIRECTOR DE MUCHA CATEGORÍA
En mi poker de directores preferidos se encuentran Billy Wilder, Ernst Lubitsch, Erich Von Stroheim y Alfred Hitchcock. Probablemente el orden en que los pondría fuese otro pero los nombres no cambiarían.
Por ello, salgo en defensa de Hitchcok y creo que de haber filmado La escalera de caracol lo hubiese hecho mejor. Pero también quisiera romper no una lanza sino muchas, en favor de Siodmak.
Decir, por ejemplo, que me ha cautivado esa atmósfera opresiva que impregna el film, que encontré absolutamente original la secuencia inicial en que se proyecta una película de cine mudo al mismo tiempo que se ve y escucha el acompañamiento al piano, que me interesaron sobremanera las manos de las victimas con sus movimientos propios del expresionismo alemán que Siodmak había bebido en sus orígenes cinematográficos alemanes. También es de resaltar la fotografía donde los juegos de blancos y negros, luces y sombras, contribuyen a crear un clima de tensión y suspense. Tensión y suspense que se acrecientan con una música totalmente adecuada a los fines que se quieren conseguir y a la historia que se quiere narrar.
Las comparaciones son odiosas y por ello digo, con contundencia, que Robert Siodmak tiene categoría suficiente para ser valorado por si mismo. De sus películas que he visto, la mejor, entiendo que es Forajidos. En cuanto a La escalera de caracol probablemente sea algo más floja. Los personajes actúan un tanto antinaturalmente y casi resulta fácil para el espectador separar el grano de la paja, lo cual es negativo si de lo que se trata es de descubrir al asesino.
Bueno, les dejaré a ustedes la tarea de descubrirlo.
En cuanto a los actores, buen trabajo como siempre de Ethel Barrymore. Citar también a Sara Allgood, en la que me fijo desde su memorable interpretación en ¡Que verde era mi valle!. Y bastante bien Dorothy McGuire.
FATHER CAPRIO 
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