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- ¿Y eso es todo? - Sí
No ha mejorado mucho el hombre a pesar del grado de civilización conseguida, de la sociedad del bienestar, de las "libertades" (¿cuántas hay?), a pesar de todo. Eso parece concluir esta estupenda película que nos muestra un -pequeño- grupo de seres desorientados y vacíos a pesar de que viven en el país más civilizado (?) del mundo, a pesar de tener cultura, a pesar de tener medios (aunque no sobrados, véase en la película la verdad de la beca de la protagonista) para disponer de sus vidas. A pesar de todo.
Esto podría ser un bodrio melodramático irrespirable, pero Jenkins consigue hacer pasar el triste bolo de sus vidas con una media sonrisa ocasional que hace que a pesar de todo se pueda llamar comedia a La familia Savages.
Disección fiel de la demencia, de unos supuestos malos tratos infantiles, del espíritu economicista de algunos, de las historias de amor-deseo sin simetría, de los bellos paisajes que a ratos pasan a través de la ventana de un coche con un rostro triste y pensativo tras el cristal.
En la película ni sobran ni faltan parlamentos. Todo está en la historia. No hay concesiones a la banalidad, ni al comercialismo, ni a la lágrima fácil. Honestidad y una laudable ausencia de moralejas. ¿Es triste? Sí. Las risas en la ventanilla de al lado. Y sí, una vida, eso es todo.
Sapristioca 
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