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Sopa de chistes
Al ver cada peli de los hermanos Marx, uno debe estar prevenido: el universo de estos sujetos se encuentra subordinado a ellos, y nunca al revés. Enmarcados dentro del surrealismo, ya no importa si uno de ellos se acuesta con un caballo, o si una escena de tono dramático deriva en un grotesco y culmina en forma de musical: asi como Chico anda con sus tijeras cortando todo lo que se le cruza, las leyes de los Marx se presentan igualmente fragmentadas, "cortadas".
En esta ocasión existen dos reinos: Freedonia y Sylvania, ambas repúblicas están por batirse a duelo en una enorme guerra y con los Marx en el medio.
Esa es la trama, y podríamos replantearnos hasta donde esas palabras trascienden el eje argumental, puesto que la obra levanta vuelo desde peripecias independientes: desviaciones "naturales", conociendo a los humoristas de turno.
A la hora de hablar de los Marx en tanto cómicos, espero no ser tan exquisito pero a veces me da la sensación de que Groucho y Chico son la columna que sostiene a la leyenda, los demás son relleno: un poco duro, pero yo los siento así cada vez que los veo.
Sopa de ganso comienza en alusión al título y a su modo crea una sopa durante el transcurrir de la cinta, pero mucho más variada.
Juan Rúas 
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