Tim Burton, el director canadiense, fue el elegido como encargado de llevar el proyecto a buen puerto. Esta era su tercera película, y pocos confiaban en que realizase un buen trabajo: sus películas anteriores, La gran Aventura de Pee-Wee y Bitelchús, eran comedias. ¿Sería capaz de convencer a los millones de fans de todo el mundo?
La respuesta es sí; o, en su defecto, en buena parte.
La historia nos muestra el origen de Batman, pero contado desde una perspectiva diferente. Si Batman Begins explora el comienzo del superhéroe con todo luo de detalles y de forma más psicológica, aquí se nos muestran las primeras actuaciones de Batman. Los criminales están aterrorizados con la presencia de un hombre murciélago que parece inmortal y que se refugia en las sombras. Una fotógrafa, Vicky Vale (Kim Basinger), intentará descubrir la verdad tras el Hombre Murciélago. Sin embargo, la aparición de un peligroso criminal, Joker (Jack Nicholson) pondrá en jaque al héroe.
Tras verla hoy por enésima vez (¡y otras de la saga me las sé casi de memoria!), puedo decir sin miedo a equivocarme que esta es de las mejores adaptaciones de cómic a la pantalla. La razón es sencilla: sabe unir con elegancia lo irreal del cómic y lo mejor del cine. Tenemos un guión serio, adaptado a la esencia del personaje, pero presentado con las dosis de fantasía justas y una buena realización. Mientras que Batman Begins se centraba únicamente en su lado más realista, Batman logra aportar lo fantástico sin que desentone (cosa que no cumplió Los 4 Fantásticos, que se excedió en su intento de plasmar en la pantalla el lado más comiquero del tebeop original). Al igual que ocurría con Superman, Batman sabe presentar un mundo propio aplicándole las reglas del cómic: villano de maldad extrema, chica guapa que no debe saber el secreto y espectacularidad con algo de humor.
Y ciertamente lo consigue: tenemos a las mafias de Gotham, que representan los clichés más famosos de los gángters, a las que el Joker logra cepillar sin esfuerzo; tenemos a la chica de turno, de presencia importante e importancia argumental; tenemos al héroe, frustrado vengador enmascarado prácticamente invencible salvo en la batalla final; y hay un villano, ejemplo del mal absoluto y demasiado fuerte para el héroe. Todo ello junto a una trama sencilla y que se arriesga poco. Todo ello se lo puedo perdonar: hay que tener en cuenta que el cine de superhéroes seguía en sus comienzos, y la profundidad narrativa y la complejidad de los personajes llegarían años después, con Marvel a la cabeza, y que Batman Begins se encargó de rematar.
spoiler:
Pero hay tres errores que no puedo consentir como fan: el primero, la poca fidelidad al cómic. Vale, adapta muy bien la esencia oscura de Batman, pero ahí se queda. ¿Por qué Alfred lleva a Vicky a la cueva? ¿Por qué Joker es el asesino de los padres de Bruce? Esas invenciones no cuajan y partecen más una salida rápida de un callejón sin salida. De hecho, sin ellas la película carecería de sentido. Ah, y Batman aquí mata sin contemplaciones, algo que nunca ha hecho.
El segundo, los momentos ridículos que rompen con la armonía del guión. ¿De verdad nos vamos a creer que Batman no va a conseguir matar al Joker con su arsenal y que una simple pistola va a derribar el Bat-Plano? ¿Por qué esa ridícula escena de sucesión de villanos en la lucha del callejón y en el campanario?
Y la tercera, y también muy discutida: ¿dónde está Batman? Joker carga con todo el protagonismo por su gran carisma, pero el supuesto personaje principal no es tan importante. Batman es presentado no como final, sino como medio: no en primer plano, sino a través de medios de comunicación, de otros personajes...
Burton convenció con su buena dirección y su labor tras las cámaras. Aquí se interesa más por la dirección, pero sin dejar a un lado la dirección artística. Ésta, ganadora de un Oscar, es realmente perfecta y antológica: mezcla de estética de los 40 y las horteradas de los 80, con edificios de estética oscura y gótica, mucha niebla y oscuridad, lo cual da lugar a una brillante y atractiva ciudad de Gotham que marcó ejemplo.
Y las actuaciones, todas excepcionales. Michael Keaton despertó muchas dudas con su papel de Batman, pero supo defenderse y realizar una perfecta actuación, que muchos consideran de las mejores de la saga: fue tanto Batman como Bruce Wayne. Pero el papel amo fue el de Joker: Jack Nocholson, simplemente, bordó el papel con sus histrionismos y sus locuras. Muchos lo tachan de absurdo, infantil y repetitivo, pero eso no es malo. De hecho, su Joker es un personaje muy recordado con cariño por muchos fans: la perfecta mezcla entre payaso gracioso y psicópata que siembra el terror. Todas sus frases e intervenciones valen su peso en oro y son recordadas durante mucho tiempo.
Lo mejor:
-Devolvió por completo la faceta oscura a Batman.
-La actuación de Nicholson como Joker, una actuación para el recuerdo.
-La propia Gotham, una ciudad de ligrado carisma y ambientación.
-Muy entretenida y satisfactoria, perfecto blockbuster de calidad.
-Un cómic hecho cine, ¿cuántas películas consiguen eso?
-La fantástica, en doble sentido, BSO de Danny Elfman.
Lo peor:
-La ridiculez que alcanza en ocasiones es demasiado extrema.
-Las licencias que se toma respecto al cómic (ya sabéis cuáles).
-El poco protagonismo de Batman, un detalle señalado unánimemente.