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Vampirus anodinus.
Tan fría como el hielo que rodea al pueblecito en cuestión, y tan deslavazada como las tiras de carne, colgando, del cuello de las víctimas de estos trash-vampires.
Fría, desestructurada, con una más que evidente apatía en el ritmo cardíaco. Una cinta torpona, plúmbea... Contada a impulsos (yo creo que ha habido "productors-cut", si no, me lo expliquen). En fin, que reciben a los vampiros como si fuera lo más normal del mundo y que nos narran la historia con un desarrollo más propio del cómic, como viñetas calcadas, que del trasvase lógico a imágenes, llamémoslas así, cinéticas. En este sentido hay una obvia incapacidad para estructurar algunas escenas y para dotar de verosimilitud y cercanía una historia que recurre demasiado a la complicidad del espectador por ciencia infusa; sin presentar un trabajo sólido en lo dramático, tenso en lo espectacular.
Hay secuencias de bella factura por su serenidad, aridez y concisión; pero comete el pecado de que eso se transforma, a su vez, en parquedad de intensidad e inconsistencia narrativa. Una película sin, paradójicamente, sangre en su desarrollo.
Se queda en poca cosa, la película, en fogonazos de hemoglobina, garras y motivos tribales tatuados. De una belleza extraña, gélida, como Melissa George; pero anodina y meliflua, como Josh Hartnett.
Eso sí, para cumplir con algún compromiso social bien puede servir (hablo de la incombustible geometría de las cosas: cena y cine; copa y puro; mamada y polvo; Barça y Madrid… y demás lógicas binarias). Como ejercicio cinéfilo me demuestra que este David Slade aún es un cachorrito a la hora de contar historias (Hard Candy es tres cuartos de lo mismo). La factura la maneja (ya lo he dicho), pero en cuanto al relato todavía está muy verde. Y en esto del cine está claro lo del huevo y la gallina aunque hoy parezca olvidado. Primero es contar; luego, la fotografía y el encuadre.
Sobre todo en una peli de desarrollo lineal, clásico. Con aspiraciones de introducción-nudo-desenlace convencional.
En fin... Que otra vez será. Creo.
Bloomsday 
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