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Los misterios del señor Allen
Un matrimonio hogareño que vive en el centro de Manhattan. Esa es la base para esta película. Un marido aburrido, torpe y miope es el papel que desempeña Woody Allen; su musa, Diane Keaton, hace el de la perfecta ama de casa. La soberbia perspicacia, el instinto y la curiosidad abrumadora de ella desencadenan una serie de hechos que marcan a la película. Una vecina muerta. Horror. O más bien, vamos a hacer de Sherlock Holmes mientras me aburro en mi casa. Ese es el hilo conductor.
Sin duda Allen nos muestra aquí su ingenio para mantener al espectador atento e intrigado en todo momento. Como ya se ha mencionado, Keaton, tras convencer a Allen, comienzan a buscar pistas sobre la misteriosa vecina muerta o que tal vez alguien que se le parece voltea por Nueva York sorteando a la policía y a cualquier indicio de rastros o pistas.
Viva la vida del cinquentón. Así muestra Woody Allen esta y otras películas de la misma década. Sus obsesiones e inquitudes más extremas reflejadas en el celuloide, del que hace su negocio, su medio de ganancia. Pero lo que este neoyorquino hace es, sin duda, del trabajo un placer más que un medio para ganar dinero. Admiración es lo que le debemos, casi nadie disfruta de su trabajo como él.
En este film, como todos los de este genio, marcan sus pensamientos pero a la vez es un desahogo para él. Así lo muestra que cada año haga una película, tal vez para ser prolífico, si; pero delata un egocentrismo profundo y decadente con los años. Yo veo a Allen como un hombre con la moral extremadamente baja, con nada de autoestima; y hace películas para obviar sus depresiones secretas y obsesiones ocultas que si salieran a la luz se convertirían en escándalo.
Pese a todo, en "Misterioso asesinato en Manhattan" Allen hace un gran trabajo de profesional que envejece con los años y que sabe sacar el buen partido a su profesión obsesiva: el cine de autor ignorado en EEUU pero apreciado con honores en Europa.
little woody allen 
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