¿Cómo se puede hacer un drama sin alma, sin pura emoción? Éste es el pecado principal de Expiación (flamante ganadora del Globo de Oro a la mejor película).El film tenía un material más que interesante, ya que adapta la novela de Ian McEwan. Si embargo, peca de falta de emoción.
La película empieza con gran intensidad, había leído que era la parte más interesante de la película. Pero eso se diluye muy fácilmente. El problema radica es que entre los personajes no existe emoción, los personajes se pasean por los magníficos campos de la campiña inglesa como entes o fantasmas. Es curioso el ejercicio de ver una misma situación desde diversos puntos de vista, pero este ejercicio narrativo es bastante pobre según va avanzando el metraje. La parte bélica es la peor con diferencia. Mostrar los horrores de la guerra con tanto efectismo innecesario, y tanta preparación técnica para decirnos que lo malo que es cualquier conflicto bélico. Un auténtico despropósito. Es la parte más vacía y simple de la película.
El director Joe Wright demuestra que realmente no sabe como hacer frente a la historia tan densa que afronta el libro.
En definitiva, una cinta muy sobrevalorada. Lo que se espera de una película de género es que la cinta contenga aquellas características que se espera de una película así. Pero su falta de pasión hace que la película se vaya diluyendo hasta el más profundo olvido.
spoiler:
Sin lugar a dudas, la parte final es más que emotiva (es sin duda lo mejor). Donde el personaje culpable de la situación consigue o intentar solucionar el daño que ha producido a su hermana.