|
Al Servico de Su Majestad.
Vamos con uno de esos inventos y creaciones puramente anglosajonas que el siglo XX nos regaló: George Orwell.
Hablar de traidor o farsante no sería del todo justo, ya que no dejó de ser un mero instrumento de los servicios secretos ingleses y norteamericanos al que encumbraron y utilizaron a su conveniencia. Orwell -en realidad se llamaba Eric Blair- es uno de esos tipos que cientos de miles de personas de muchas partes del mundo siguen sin tener mínimamente idea de quien fue en realidad.
Toda su vida es una mera fabulación, y mucho más su éxito literario ya en edad madura con ese libro para niños que es “Rebelión en la granja”, al que convirtieron ciertos poderes políticos en “clásico” de la noche a la mañana.
El caso es que Orwell nunca fue un progresista contrario al stalinismo. Orwell lo que era es un nacionalista inglés convencido, que no dudó por ejemplo de viajar a la India para convencer a los movimientos izquierdistas e independentistas que debían defender al Imperio Británico lo primero y que luego ya se vería. Vamos, puro anarquismo.
Otro de sus muchos trabajos consistió en el de delator. Llevaba una agenda consigo en la que anotaba cualquier cosa que le pareciese peligrosa para el “establishment”. Denunció a tanta gente como pudo del mundo de la cultura, entre ellos Chaplin, algunos de ellos entraban en su lista por ser negros, homosexuales o judíos.
Por supuesto a la hora de dejar este mundo se hizo anglicano, faltaría más. Cuando uno va a morir ya no hacen falta muchas más mascaradas.
Quizás uno de los tres escritores más sobrevalorados del siglo pasado. Vosotros veréis, pero yo no me fiaría de un hombre que detestaba la cocina francesa, y en cambio amaba la inglesa.
Es verdad, que se me olvidaba, la película... bueno como todo el cine de Michael Radford, bastante aburrido y sin alma. Eso sí, sale un Richard Burton que vale por sí sólo ver la película.
vircenguetorix 
|