Buenísima. Personalmente más buena incluso que Gilda, Desayuno con diamantes y muchos clásicos de la época. Una película reflexiva y psicológica con unos diálogos que más quisieran muchas. Un reducido escenario y unos mágnificos y variados personajes serán suficientes para hacerte pensar en las dificultades de las relaciones y los entresijos emocionales que nos llevan a cambiar a lo largo de nuestras vidas.
spoiler:
Malditos monstruos sin cuello...