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Sin palabras....
"La temperatura parecía subir cuando él estaba presente, la lluvia caía más vertical, los relojes se ralentizaban, los sonidos se amplificaban. Se consideraba leal al sur, combatiente en una guerra interminable. No se arepentía de los robos y de los 17 asesinatos que supuestamente había cometido".
Parece poesía pero es el prólogo de una historia, una historia llena de venganza, celos amistad, donde los personajes recelosos, con afán de ser algo, deconfiados juegan sus cartas, y donde los paisajes, los cielos, los largos campos de trigo ponen la nota de color.
Es una historia larga, a determinados ratos un poco difícil de digerir, sin embargo todo en ella es tan sutil, tan bello, tan fantástico que sigues viéndola porque sabes que pronto retomará el camino. En el momento clave de la película quedas fascinado, te preguntas como será el director capaz de retratar el momento, pero lo hace con una elegancia y sencillez pasmosa.
El tramo final me pareció buenísimo, y el final, que decir, uno de los más bellos que jamás he visto, porque no todo se resume al acto sino a los personajes, a sus emociones, a sus sentimientos y esa increible voz en off que marca la sentencia de la película y que te deja con un gran pesar en el corazón. A todo ello ayuda la banda sonora, que juega con el espectador, sabiéndole dar pequeñas dosis de ternura, tensión o acción para dar su golpe más tremendo junto con el discurso final.
Reconozco que la película se hace un poco larga, a ratos un poco tediosa, pero todo merece la pena para poder degustar los últimos 30 minutos, que son gloria para la vista y oído.
pollack 
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