El drama tiene una intensidad aceptable (aunque para mí, el papel de Radha Mitchel me parece teatrero y algo falso, no se si por el doblaje en español) pero la comedia
no es demasiado comedia; me explico: para ser un film que quiere reflejar los dos lados de la vida, el optimista y el pesimista, en su vis cómica no está demasiado hilarante, ni irónico, ni ocurrente, ni sutil. ¡Falta Woody! (Will Ferrel no está del todo mal pero tampoco del todo bien)
En cambio, la idea de mezclar en una misma película dos visiones del cine y de la vida de forma tan filosófica sin convertirla en un bodrio solo podía ser del genio de Manhattan.
spoiler:
Me encanta ese chasquido con el que acaba la película.