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Para mí, muy imaginativa (7.4)
Enésima pero original versión de "Alicia en el país de las maravillas", más tétrica y pesimista, como cabría esperar de Guillermo.
Existen varios tipos de espectadores: los que directamente la odian sólo porque los malos de la película son los fachas –se pueden imaginar de qué pie cojean–, los que pasan de eso pero no terminan de ver que se mezcle realidad con ficción, y los que disfrutan con la desbordante imaginación con la que se han diseñado los personajes de este mundo de fantasía.
A los primeros puedo llegar a entenderles, pues es cierto que la película es maniquea en este aspecto; pero tendrán que reconocer que el poderío visual y el talento narrativo enganchan, y mucho. Además, yo creo que la crítica política queda en un segundísimo plano. ¿Qué hubiera pasado si el malo, malísimo hubiera sido un capitán republicano? ¿Entonces ya sería una buena peli? A mí me hubiera dado igual. Y algo parecido le digo a los que siempre se dejan engañar por los anuncios: ¿es que si hubieran publicitado "El pianista", "Das Boot" o "Tesis" como películas de coches "tuneaos" dejarían de ser buenas películas?; ¿es que no saben todavía que los directores, en la mayoría de los casos, ni pinchan ni cortan en el proceso de promoción?; ¡¿pero todavía no han escarmentado ustedes?!
Los segundos suelen ser más bien optimistas. Muchos de ellos ven un final feliz donde yo, que me incluyo en el tercer grupo de espectadores, veo algo muy triste. También puede ser que no les guste la fantasía, que es algo muy respetable.
Y a los actores, exceptuando a la siempre discretita Ariadna Gil, sean catalanes, vascos, madrileños o bengalíes, no les pongo ni un pero. Aquí sí que no admito discusión alguna, ni siquiera por parte de derechistas cegarrutos.
No me parece perfecta, pero sí que está muy por encima de la media.
jastarloa 
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