Una de las obras maestras de Woody Allen, a mí la que más me gusta, apoyada en un guión original y divertido pero diferente del resto de sus películas por el romanticismo y la ternura que desprende.
Se trata de uno los mejores cantos sobre lo que es y significa el cine, no desde el punto de vista técnico, sino de lo que nos hace sentir. En un mundo donde las cosas no siempre van bien, donde hay tristeza y soledad siempre podemos entrar en la sala de cine y transportarnos a ese maravilloso mundo que nos ofrecen las películas.
spoiler:
La escena final donde el personaje interpretado por Mia Farrow, completamente decepcionada, contempla encantada una escena de Sombrero de copa en la que Fred Astaire y Ginger Rogers bailan el inolvidable Ckeek to Check, es sin duda lo mejor de la película.