Pse, pse, no da para mucho esta peli de tramposos, muy inferior a otras que hemos visto bastante más lúcidas. El gancho de "basada en hechos reales" tampoco funciona si la cosa no está engranada adecuadamente. Los anteriores largos de Robert Luketic (como Una Rubia muy Legal, o La Madre del Novio) tampoco hacían presagiar que aquí fuéramos a ver talento a raudales, pero sí que se podría exigir bastante más de lo que se nos ofrece.
Hay bastantes fallos: desde una estética videoclipera molesta y repetitiva, hasta un buen puñado de fallos de guión, escenas mal explicadas y otras directamente bobas, pasando por un grave problema en las interpretaciones, con Larry Fishburne y Kevin Spacey tirando de oficio, los demás muy flojitos, y el prota, Jim Sturgess, esforzándose, pero demostrando que de donde no hay poco se puede sacar.
Lo bueno: entretenidilla sí que lo es.
Lo malo: lo anteriormente dicho y, además, que es bastante más larga de lo que se necesita y unas cositas más que cuento en la "zona spoiler".
spoiler:
Vamos a ver, si se supone que lo de contar las cartas es legal pero no muy bien visto por los casinos, la banda de cerebrines podría esmerarse un poco más en disimular y no hacer esas señas tan evidentes para cualquiera con dos dedos de frente y dos ojos.
Dicha banda es un poco patética, y aún más el hecho de que el prota se ligue a la rubia, que aunque sea lista, sigue pareciendo una rubia boba. También es absurdo que el tipo guarde sus ganancias en el falso techo, en vez de meter la pasta en un banco o invertirla o hacer algo más provechoso; puede que sea muy listo en las mates, pero demuestra una tontez supina en todo lo demás.
Y por último: ¿tienen que pasar casi dos horas de peli y un montón de meses "reales" para que haya un motín en el grupo y se planteen por qué narices Micky Rosa, el personaje de Spacey, se lleva la mayor parte del dinero aunque no haga nada?