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La película gracias a la cual ya no nos fiamos de los Óscar
James Cameron, creador de "Terminator", decidió rodar una película acerca del hundimiento del Titanic, un barco enorme para su época y cuyo primer viaje vino precedido por una amplia campaña de propaganda. Para ello escogió a dos actores famosos (que no quiere decir que sean buenos) que interpretarían a Jack (Leo Dicaprio) y Rose (Kate Winslet).
Pero Cameron no acertó con muchas de las características que nos encontramos en este "Titanic". La más importante de todas ellas, el argumento, podría haber sido interesante si nos hubiera mostrado el afán de supervivencia, actos de nobleza ante una muerte segura y otros tantos de terrible egoísmo y la resignación de aquellos que deseaban una nueva vida en "la tierra de las oportunidades" y se toparon con la muerte. Esto lo muestra Cameron en algunas escenas, pero quedan empañadas y ensombrecidas ante la importancia que concede éste a una burda y ridícula historia de amor entre los dos protagonistas. Burda, porque no puede existir amor entre dos personas que se acaban de conocer, y ridícula, por el nivel de histrionismo con el que sobreactúan DiCaprio y Winslet y por el empalago que despiden sus abochornantes diálogos. De esta manera, los besitos, arrumacos y "tequieros" entre Jack y Rose quedan por encima de la muerte y la destrucción que ocurre a su alrededor. Francamente indigante.
Los actores, patéticos, Dicaprio mantiene dos o tres expresiones a lo sumo en toda la película. Winslet interpreta algo mejor, pero su personaje no da para más. Al malo lo interpreta Zane, el único que se salva de la pira si bien su papel era el más sencillo. Del resto, sólo destacar al capitán del barco y a su constructor.
Pocas películas presentan unos personajes más planos que ésta, pero lo peor es que son tópicos, esteorotipados y sin carácter. Tenemos al malo malísimo, capaz de hacer todo por lograr sus objetivos, al chico bueno que se enamora de su prinsecita y en apenas 0.00003 segundos ya daría todo por ella, y por último a la mencionada prinsecita, que hará todo lo posible para estar con su "príncipe azul" (salvo una cosa que indico en el spoiler).
El guión es previsible, y con pocas sorpresas. Sabes a cada instante lo que va a suceder a continuación. Pero es increíblemente empalagoso, sobre todo en las escenas que aparecen DiCaprio y Winslet, y muchos de los diálogos en el film provienen de clichés largamente extendidos.
La fotografía es muy esmerada en algunas escenas (el hundimiento), en otras es pésima (los interiores del barco).
A destacar la banda sonora, aunque ya haya perdido su encanto, y los efectos especiales.
Pero en conjunto, la película no aprueba, y no puede comprenderse como la Academia decidió otorgar la enorme cifra de 11 Óscar a una película del montón y tirando a mala, por delante de otras a mi gusto mejores como las dos primeras de "El Padrino", "El Imperio Contraataca" o "El Golpe". "Titanic" supone mi desconfianza total y absoluta a estos galardones.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: La película gusta muchísimo al género femenino, pero yo tengo un par de dudas:
1. ¿Cómo es posible que Jack apenas había hablado con ella y ya era proclive a lanzarse a por ella en caso de caer al océano? ¿El romanticismo implica perder la cabeza por una mujer que sólo te gusta por su físico?
2. ¿Por qué Rose decide saltar de nuevo al barco, sabiendo que las mujeres tenían preferencia sobre el varón y aún más si éste era pobre, pudiendo quitarle así un sitio en alguna barca a Jack?
3.¿Por qué Rose no permitió que Jack subiera a la tabla cuando en ella había sitio para ambos, y así él podría haber sobrevivido?
4. ¿Por qué Jack se hunde y el resto de cadáveres flotan?
5. ¿Por qué Rose es tan egoísta y tira el medallón que valía una fortuna, cuando podía habérselo dado a sus hijos y nietos?
Y así se me ocurren otras muchas más preguntas, pero creo que con éstas se entiende francamente mi postura ya citada en la Crítica General.
Vega
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