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El paradigma del centro comercial
Como el freaky Kevin Smith está de actualidad con el estreno de "¿Hacemos una porno?", voy a aprovechar para hablar de su segunda película: "Mallrats". Todos podemos apreciar el bajón que sufrió después de su exitosa ópera prima -que nunca superará al parecer-, porque aunque tiene sus aciertos y el toque personal del director, no deja de ser una historia mil veces contada anteriormente.
Pero, dejémonos de cosas banales para darle al coco un rato. El capitalismo no se puede entender sin el centro comercial. Ese lugar satánico representa la tiranía de los objetos y la sumisión de los sujetos que existe en la posmodernidad. Te dicen que puedes elegir, que eres libre de decidir por tu cuenta, pero para poder elegir de verdad tendrías que tener los huevos suficientes de no aceptar la trampa que te ponen. Bien, no hay libertad si aceptas el mall.
Por otro lado, en esos lugares no existen personas racistas, porque nadie es de ahí y a los amos capitalistas les gusta que el dinero rompa barreras. Eso les paso a los judíos en Europa y a los protestantes en Estados Unidos, estaban desterrados y fue cosa de dos días el imponer el culto al dinero. Al destruir los pueblos y los estados para establecer la dictadura del dinero, las personas se convierten en meros individuos sin ningún grupo y así es más fácil someterlos. A esto le llaman progreso, básicamente que el dinero es lo que nos libera del terror humano. Lo peor es que muchos que tienen raíces, se han convertido a la nueva religión universalista.
También, gracias al centro comercial se extirpa todo lo malo del ser humano: las guerras, los enfrentamientos tribales, étnicas, religiosos, políticos; las discriminaciones a los más débiles de la naturaleza, etc. Han pervertido la única naturaleza del hombre, puesto que con el relativismo todo puede ser natural y nada lo es. Una mentira que los cyborgs la han visto con buenos ojos. Si nos quitan lo horroroso de la vida humana, ya no es vida, es otra cosa, un sucedáneo. Y sólo quiero deciros que la muerte existe. Eso es todo.
En fin, una entretenida película para ver con colegas privando.
Kriza 
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