Pues si.... otro cuento más como nos leían nuestros padres (o hermanos, o abuelos) otro cuento de hadas y monstruos increíbles, que nos ponían los ojos como platos y nos llevaban un ratito fuera de este monótono y gris mundo...
Y es que al final no es mas que eso, un maravilloso cuento de hadas al que no le falta de nada.
Un juego perfecto, rodado con las manos de un niño grande, que sabe perfectamente como colocar la cámara para que prestemos la atención que necesita el personaje que él quiere...
Sin duda, los prejuicios hacia este género tan escaso, y la mala baba que da un director tan joven, y con tanta personalidad como Shyamalan, han logrado despojar del prestigio y honor que merece esta producción. Hecho que seguro que cambiarán nuevas generaciones de cinefilos, que posiblemente si sabrán ( y necesitarán) apreciar un soplo cálido y sincero de fantasía pura, creada tan solo para entretener y emocionar.
spoiler:
La secuencia en la que el protagonista abraza a la joven, y la habla para intentar curarla, es sin duda una de las escenas más estremecedoras y sinceras grabadas jamás en el cine... un verdadero regalo solo apreciable por personas capaces de emocionarse de verdad...