|
Hueca, vacía, intrascendente.
Se trata de una historia de amor que no sólo no me ha llegado sino que se queda en verdadera frivolidad, algo estúpido que no transmite ternura alguna, un auténtico esperpento. Ya no sólo es por la mediocre actuación de la pareja protagonista o los lamentables personajes secundarios sino por el cuadro: tan superficial y material que incluso es ofensivo.
Una muestra típica de lo que gusta desde hace tanto en Estados Unidos, de su cultura, y que han sabido expandir más allá de sus fronteras (y han pasado casi cincuenta años!!)
Ni por el Moon River, para eso escucho a Sinatra, ni porque Hepburn sea guapísima le pongo más de un uno.
Luisito 
|