Después de haber visto esta película sólo me queda una pregunta: Por qué he tardado tanto en verla?
Seguramente, lo que más me atraía para verla era la fecha en la que se hizo. 1940. Una época de la cual poco se puede decir por que ya dice bastante ese número. Y Chaplin nos presenta un film repleto de humor, demostrando que temas tan serios y desoladores (que no por ello menos ridículos) como las dictaduras y los pueblos oprimidos también se pueden plasmar desde otro punto de vista. Sí, lo hace en clave humorística, pero nos queda bien claro que hay una especie de burla hacia las autoridades y una reivindicación del "pueblo".
Genial, absolutamente genial. Nos permite tener durante toda la película una sonrisa en la boca. Eso sí, la escena final merece que nos la quitemos, al menos por un momento.
spoiler:
C.Chaplin en modo dictador: Qué decir de cuando juega, literalmente, con el mundo?
C.Chaplin en modo barbero: Qué decir de todas aquellas situaciones tan surrealistas como cuando afeita a un cliente al ritmo de la canción que suena en la radio?