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BUENA… AUNQUE NO TANTO
Siempre he tenido tendencia a subestimar esta comedia del gran Billy Wilder. Me parecía una peli simpática, sin más, lejos de los halagos y encumbres que todo el mundo le prodiga por todos lados.
Billy Wilder me parece un genio cuando se trae entre manos dramones del tipo “Días sin huella” o “Perdición”, pero sus comedias siempre me habían dejado un poco a disgusto.
Finalmente me decido a revisionar “El apartamento” y descubro que sí, que realmente tiene cualidades para ser considerada como una buena película, y como una comedia quizás destacada entre las del cineasta. Aun así, sigo pensando que está un poco sobrevalorada.
Jack Lemmon firma una gran actuación haciendo de lo que mejor sabe hacer: del pringado de turno. El personaje de C.C. Baxter resulta entrañable por la nobleza de su espíritu, y aun se ensalza más su bondad cuando comprobamos la frialdad y crueldad de los peces gordos a los que otorga su apartamento como picadero.
Por otro lado, la señorita Kubelick (correcta Shirley McLaine) servirá como un punto desencadenante, como un factor de desequilibro para romper con la rutina cruel que atenazaba la vida de Baxter, y que, además de las múltiples molestias que le causaba, la generaba una pésima fama entre sus vecinos.
El personaje de Sheldrake también resulta fascinante, a pesar de ser un poco estereotipado, lo cual lo vuelve algo predecible. En todo caso, la buena actuación de Fred McMurray hace que el personaje sea creíble y que, por tanto, lleguemos a despreciarle.
Se aprecian una vez más las cualidades innegables de Billy Wilder como guionista, ya que compone un libreto que roza la perfección y que resulta, de a ratos, algo chaplinesco, en referencia a las emociones que despierta en el espectador. El argumento es también muy original, y sirve al mismo tiempo de ácida crítica contra los sistemas de jerarquías que tan familiares se nos hacen a todos aquellos que trabajamos en oficinas.
También se hace referencia a la desatada corriente de amor libre que surgió a principio de los 60, y esas costumbres de comer y volar que se extienden en el género masculino hasta nuestros días.
Cabe destacar la gran puesta en escena de Wilder para este film, el buen trabajo de cámaras y la aceptable banda sonora. Un montaje correcto y unas actuaciones a la altura hacen de “El apartamento” una película discreta y de calidad.
Buen film, en resumen, de uno de los maestros del cine de todos los tiempos, que tuvo gracias a esta cinta su segundo triunfo en una noche de Oscars, tras “Días sin huella”, quince años atrás. Le arrancó de las manos la estatuilla de Mejor Director a Hitchcock, que aquel año firmaba “Psicosis”, pero en fin, así suelen ser estos premios.
Buena comedia, quizás un poco inflada con el correr de los años.
LO PEOR: Que no se sale del libreto en ningún momento, y aunque entretiene, no deslumbra.
LO MEJOR: El guión y las actuaciones, amén de la más que interesante historia con crítica social incluida.
LEANDRO PINTO 
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