Ésta es una película maravillosa, llena de una ternura y de un amor incomparables, y a la vez rebosante de realidad y dolor.
Roberto Benigni desborda imaginación e ingenio en esta película que ha sido denominada "fábula", y que habla de los sentimientos más poderosos que puede experimentar el ser humano, tanto buenos como malos.
Expresa de una forma "diferente" los tormentos que tuvieron que pasar los judíos durante el mandato de ese ser despreciable, de ese monstruo, porque no merece otro nombre, que fue Adolf Hitler.
Es una película muy conmovedora que no te dejará indemne, y que te hará replantearte muchas cosas que creías pero que empiezan a perder sentido. Y te das cuenta que no hay amor más grande que el de un padre (padre o madre) a su hijo.
spoiler:
El principio es como un cuento, como el prólogo de lo que acontecerá después. Guido es un judío que va a Florencia y comienza a trabajar de camarero en el restaurante de su tío. Corren tiempos difíciles para los judíos, ya que están en los años 40, momento en que se produjo el holocausto nazi. Él conoce inesperadamente a una mujer, Dora, y a medida que pasa el tiempo se van encontrando de improvisto y se van enamorando. Después de pasar algunos problemillas (ella está comprometida...) se casan y tienen un hijo, Josué. Un día llegan soldados alemanes a la ciudad y se llevan a Guido y a su familia a un campo de concentración. A partir de que los suben en el camión, Guido se inventará una historia que irá variando según le convenga para evitar que su hijo se entere de donde están. El final es muy triste y a la vez un canto a la vida y a la esperanza.