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Lo siento, pero no quiero ser dictador, no es lo mío
Simplemete genial. Chaplin demostró años atrás, a pesar de que ya se había dado voz a las películas, que su cine mudo podía hablar mucho más con "Luces de la ciudad", y en esta obra, en la que ya incñuye sonido, demuestra por que se le considera un clásico del cine.
Chaplin, que hace su típico papel y además el de Hitler, está totalmente espléndido, donde enseña como con ingenio se puede ridiculizar a uno de los mayores tiranos de la historia (también genial la sátira de Mussolini). Una pelicula 100% recomendable, entretenida, divertida, pero sobretodo con mucho fondo.
Increíble discurso final.
Dani537 
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