Con unas actuaciones excepcionales para ser una película de terror (Naomi Watts se merecía estar nominada al Óscar) y con un guión de lujo, Verbinski consigue una película realmente asfixiante y claustrofóbica
Con un comienzo y un desarrollo realmente vibrantes y adrenalíticos, la película llega a un clímax y a una escena final realmente aterradora.
Pero, por si fuese poco, el director introduce sutilmente una corrosiva crítica de la sociedad tecnológica actual (la protagonista mirando todas las televisiones de sus vecinos desde el balcón... soberbio)
Sin duda la mejor película de terror psicológico de la década
spoiler:
Lo mejor: la escena final, con la niña del pelo negro saliendo de la tele, escalofriante...
Lo peor: prácticamente nada