Es verdaderamente complicado ver una película y situarse en la época concreta en la que fue realizada y proyectada. Este es un ejemplo palpable ya que fue realizada en 1927 justo en el momento en el que las películas empezaban contener voz y contenía una cantidad increíble de efectos visuales creados a base de fusiones de negativos, maquetas de trenes, simulación de luces pintadas en paredes, uso de niños y enanos para crear una sensación de profundidad...
Hay secuencias preciosas, pero sobretodo una que explico en el spolier me encantó. La música (la voz de la película) es respira poesía y se integra perfectamente con la imagen haciendo que la película fluya sin problemas. El guión arranca de la mejor manera posible, pero se va apagando a partir del primer cuarto, manteniendo su ritmo a ralentí hasta el final de la misma.
Nota: 6.5
spoiler:
La escena a la que me refería en la crítica se produce cuando el hombre se encuentra sentado en la cama pensando en lo que le va a hacer a su mujer... parece que tiene dudas, pero la sombra de su amante mediante una fusión de imágenes, dándole besos imaginarios, abrazándole... me parece magistral.