Años antes de que los alemanes y el propio Tom Cruise nos relataran la Operación Walkyria para asesinar a Hitler, el especialista en cine bélico y de acción John Sturges trató el tema contrario: El plan que los nazis habían ideado para secuestrar al Primer Ministro británico Winston Churchill y trasladarlo en secreto desde Londres a Berlín.
La propuesta, a priori, parece atractiva y más estando protagonizada por el gran Michael Caine. Avanzamos y entre los secundarios encontramos a Donald Sutherland, Robert Duvall, Donald Pleasence en el papel de Himmler, un joven Treat Williams e incluso el malvado Jr de "Dallas". Sí, la cosa pinta bien.
Sin embargo, algo falla en "Ha llegado el águila". Es increíble que, con semejante argumento, la trama se haga plomiza. Contribuye en mi opinión mucho el personaje de Sutherland. No termina de encajarme del todo en cuanto a su importancia. Cierto es que sus motivos para formar parte del complot son suficientes - un irlandés militante del IRA -, pero no me gusta cómo está perfilado psicológicamente y mucho menos la historia de amor que vive con Molly, la cual únicamente perjudica el guión. Creo, sinceramente, que la película hubiera ganado si sólo Steiner estuviera encargado de ejecutar el rapto de Churchill.
A su favor hay que decir que el actor que interpreta al objetivo está muy bien caracterizado y que sí hay un momento en el que aumenta el interés (ver spoiler), aunque nunca llegar a estar a la altura de la magnífica "La gran evasión".
Mi nota: 6,8
spoiler:
Desde que el comando de Steiner es descubierto por los lugareños, como consecuencia de la muerte del soldado que intenta salvar la vida de la niña.