Este es, por el momento, el mejor filme de Park que he visto, salvando las distancias con su obra clave, "Oldboy". Curiosamente, no se trata de un proyecto propio, sino que fue contratado expresamente por la productora. Park imprime su mejor lirismo en una narración sobre el misterioso asesinato de dos soldados norcoreanos en la zona desmilitarizada entre las dos Coreas, punto a partir del cual se desarrollará una intrigante y emotiva trama.
El nivel de extravagancias técnicas solo lo superaría en "Oldboy", pero es en "JSA" donde consigue plasmar mejor, más coherente, estética e irreprochablemente el sabor de la tragedia. Sin excesos como en "Sympathy for Mr. / Lady Vengeance". Sin exageración como en "Oldboy". Y un final... ¿cómo decirlo? Véanlo.
spoiler:
Aunque no sea un proyecto propio, ni un segundo del largometraje escapa del apabullante y genuíno sello de este maestro coreano del celuloide: la preciosa fotografía, la ingente simbología y los métodos más innovadores (por poner un ejemplo, el primer plano congelado del soldado Nam y el giro de la cámara en su intento de suicidio). En definitiva, un director ya de culto que ha creado un estilo propio e inimitable.