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Un pollo muy salado
Vaya la cantidad de guiños a Spielberg (¿sospechoso de algo, soterrados intereses ocultos?) No hay que buscarle tres pies al gato, o al pollo. No es más que una descafeinada colección de lugares comunes de la casa, o de su ex Pixar, o de todas un poco. En realidad es muy poca cosa, la fórmula parece agotarse. Casi parecía el ensayo para la serie de televisión.
cassavetes 
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