No es nada nuevo el que el séptimo arte aborde la biografía de un artista de manera lineal y monótona, siendo la mayoría de producciones de este subgénero historias con un final conocido. No es el caso de Oscar, una pasión surrealista que intercala en la trayectoria historia del surrealista canario Oscar Domínguez la búsqueda de una pintura que sucede en tiempo presente. Lejos de la desconexión entre ambas tramas, el modo de contar las historias, la aparición de inquietantes personajes comunes (Román y Roma) y elementos narrativos que sobrevuelan las dos tramas hacen del film un elemento compacto que llena cuando se sale de la sala.
Admito que puede que no sea un plato para todos los gustos pero si estoy seguro que es unos de los productos con mayor proyección artística de este año. Los fans de Victoria Abril quedarán absolutamente satisfechos con su actuación así como del portugués Joaquim de Almeida al que le aplica un notable trabajo de caracterización a lo largo de la historia.
spoiler:
Atención a la secuencia en la que Oscar camina por un parque de hierba azul presa de la locura y se intenta suicidar con una pistola sin balas.