|
Y la Jovovich bien tapadita. No vaya a ser que coja frío.
No hace ni 24 horas que la he visto y ya ni me acuerdo del final.
O la peli es anodina o tengo que empezar a preocuparme, una de dos.
De todas formas hasta su mitad avanza con titubeos, tropezones en forma de tópicos, pero avanza. Después resbala; se deja caer; se derrama.
Desciende cansina hasta la más pura indiferencia ya que el ímpetu inicial, si bien no aburre, no proporciona demasiada inercia.
En todo caso el viejo Mulcahy no se centra sólo en el pim-pam-pum, sino que nos cuenta algo; y eso siempre es de agradecer. Luego ya se sabe, poca tensión y mucha pirueta. Nada de terror. La última parte de la peli es un trámite y como tal está planificado. Ahí ya se ve el marketing, las cifras y los maletines... Antes también. Pero o bien se ve menos, o bien no lo quise ver yo.
Que ando muy necesitado de cine comercial con chicha ¿Vosotros no?
Bloomsday 
|