Otra buena película del tándem Winner-Bronson. Una pena que J. Lee Thompson tomase el relevo de Winner como director en el final de la carrera filmográfica de Bronson. Las películas de Thompson suelen ser bastante torpes, especialmente en los guiones, mientras que Winner, tal como comenta Ben Wade, es un director talentoso y en muchos momentos brillante. Las escenas de acción no son tan chapuceras como se ha dicho, pese a que no son comparables a las del actual cine de acción. Como ya se ha dicho, la secuencia tras los créditos es brutal y Bronson hace un papel a su medida, aunque creo que los siguientes minutos de la película hasta que McKenna y Bishop comienzan a trabajar juntos son ciertamente desconcertantes.
Parece ser que se está rodando un remake protagonizado por Jason Statham. Si mejoran ciertos aspectos en la narración y no se vuelcan exclusivamente en rodar explosiones y escenas de acción imposibles, puede salir un magnífico producto.
spoiler:
Me pareció confuso su final. Bishop (Bronson) se deja engañar por McKenna (Jan-Michael Vincent), del que está alertado tras encontrar el dossier sobre él (Bishop) en su casa.
Si en Nápoles han sido los dos traicionados, ¿por qué mata McKenna a Bishop? ¿Por puro narcisismo? El encargo de su muerte venía de los mismos que querían matarle a él en Nápoles, ¿no?