Nos encontramos con una película llena de tópicos y de planteamiento simple. Una pareja se ve forzada a parar en un sórdido motel de carretera, ¡vade retro Satanás!, dirán algunos, pero lo cierto es que te atrae de alguna manera, ya sea por la curiosidad de saber que va a ocurrir a continuación o por esperar a ver unas escenas de acción y sangre que nunca llegan y es que esta no es una película violenta que digamos. Una especie de Psicosis pero sin la capacidad de sorprender de esta. De otras películas se dice que no consiguen despegar, esta podríamos decir que planea, comienza arriba (no muy alto tampoco) y va cayendo cayendo, hasta llegar a su insípido y predecible final.
Carreras para aquí y para allá, algo de tensión y diálogos que podrían haber sido sacados de las otras tantas películas del mismo tipo que esta, que para pasar el rato está bien, pero si tienes otra cosa mejor que hacer, hazla
spoiler:
Al final el marido sobrevive, por Dios, si hasta El Rey León es más cruel