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El club del románticos que se fueron
Esta película en sí misma, un canto al idealismo romántico imperante en el arte de finales del siglo XVIII y principios del XIX, aquel hombre que era capaz de morir- literalmente de amor-; por los ideales de libertad de una nación (aunque no sea la suya), por sus propios ideales (muchas veces utópicos e imposibles); quizá ser una carta de libertad romántica adaptada a nuestras épocas sea su mérito, correctamente narrada y ambientada (hay que pensar que estamos hablando de chiquillos que no han acabado la escuela y a los que esta clase de descubrimientos los puede dejar maravillados e impresionados), para zorros curtidos como muchos de nosotros no debe tener nada de original, pero no se le puede restar su mérito, es como volver hacia nuestras preciosos e imposibles ideales de adolescencia, poco importa la clase social en que esta ambientada, seguramente casi nadie de nosotros ha tenido la posiblidad de ingresar a una escuela de esas, pero el mundo y nuestras sociedades tienen muchas caras y retratar escenarios marginales y pobres es tan válido como retratar escenarios pudientes, frios, frívolos e hipócritas.
Por cierto, es bastante obvio que les guste a los profesores, Robin Williams debe ser el maestro ideal.
rey 
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