John Dalh, desde su debut como director con la interesante "La muerte golpea dos veces", viene intentando hacer el trabajo que le consagre como un buen director del thriller pero no lo consigue, por muchos nueves y dieces que algunos usuarios quieran otorgarle. Sus películas se ven, pueden resultar más o menos interesantes, pero están lejos de las grandes obras maestras de intriga, cine negro o thriller (llamémoslas como queramos). Porque equipararlas a las obras de Welles, Lang o, más recientemente, de los hermanos Coen, me parece una irreverencia, una falta total de criterio cinematográfico. La subjetividad tiende a la ceguera.
El guión es sencillo, la música es la adecuada, los actores no están mal. Se rodó con "cuatro duros" y eso es un mérito. La película no aburre en momento alguno. Pero tiene algunos lastres que impiden que sobrepase la puntuación de "pasable".
spoiler:
Nicolas Cage está cojo. Instantes después le vemos caminar normal cuando busca trabajo en aquel pueblucho de mala muerte. Cuando abandona el coche con la pasta en la guantera, J.T. Walsh, sabiéndolo, no lo coge. Éste, que quería matar a su mujer, no lo hace en la secuencia final. Ella tampoco mata a su marido cuando tiene oportunidad. Dennis Hopper, que al final lo que quiere es la pasta que está escondida, carga con la mujer y con Cage no sabemos para qué. Bueno, sí, para hacer el desenlace que el director quiere y que de otra forma no sería posible. Repito que los actores no están mal salvo Hopper. Tiene más pinta de clown que de asesino, como otro usuario apunta acertadamente.