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La degradación del humor (II) La acción
Brendan Fraser, actor poco polifacético donde los haya, pero que en los géneros que domina (aventuras y comedia, principalmente), sabe destacar con suficiencia, parecía el principal estandarte de otro producto humorístico como "George de la jungla", que en clave de humor optó por intentar parodiar la multitud de películas basadas en niños que crecen en la selva y derivan en hombres-mono (por decirlo de alguna manera).
La pega, es que tras lo que parecía tener tan buen aspecto, y unos créditos iniciales sin ningún tipo de desperdicio, y aun teniendo una piedra angular que se podía explotar con algo de pericia, Sam Weisman optó por ofrecer un simple y manido espectáculo donde el humor con un mínimo de aptitudes, desaparecía en pro de golpes, porrazos, pedos y demás zafios argumentos que serían los empleados por cualquier guionista sin la más mínima idea de como encontrar recursos humorísticos a un tema que daba para mucho más.
Así, "George de la jungla" transcurre entre una trama de lo más normalita, y los trompazos que se siguen sucediendo en pantalla, como un toma-y-daca de intentonas por buscar la risa facilona y gratuita entorno a lo más sencillo de manejar.
Pero lo peor de todo, es saber que en los inicios del cine clásico, ese tipo de humor se desgranaba con una pericia y vertiginosidad digna de elogio, se lograba una propuesta versátil e inteligente y, hoy en día, se explota sin mayor resultado que el estupor de la gracieta forzada y la poca garra de unos personajes que se mueven con desidia por la pantalla, como si la flaqueza de estar sustentados por un humor desprovisto de intensidad, no fuese suficiente castigo ya.
Grandine 
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