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M.S. ¿Son éstas las iniciales de Martin Scorsese o de Miraquelíomás Spectacular?
Antes los mafiosos tenían personalidad, no eran títeres al servicio de la locura desmesurada, con carácter y un aura cabrona. Imponían. Martin nos dibujó personajes marginados, trazados con escuadra y cartabón. Travis se afeitaba la cabeza, y LaMotta peleaba con guantes de plomo. Henry Hill soñaba con ser un gángster y Jimmy Conway lo apadrinaba. Ahora aparece Frank (¿Jack Nicholson o Jack Sparrow Versión Magnate?) quien se desenvuelve con soltura forzada, gesticula exageradamente, se pavonea. Decepciona, esto no es un mafioso, es un chuloplaya.
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¿A qué nivel del mar la genialidad saltó?
Entre “Uno de los nuestros” y “No Direction Home”
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Scorsese persigue a la bala, no la secuestra. El montaje dinámico ayuda. Todo se ve desde ‘arriba’, sin estorbos, sin descanso, pero falta algo, la capacidad de transmitir. No hay equilibrio entre el drama y la acción.
La narración es exprimida hasta sus últimas consecuencias. La historia enrevesada, tiroteada.
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¿Quién disparó contra la maestría? ¡Esto es un ultraje!
Sal de tu escondrijo. No te tapes con “Toro Salvaje”
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Billy Costigan persigue y huye. Colin Sullivan persigue y huye. Misma dirección, sentidos opuestos. Lástima que se choquen al cruzarse.
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¿Hueles el ambiente espectacular? ¿Diferencias entre el bien y el mal?
Cállate, quiero escuchar “El último vals”.
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Capaz de lo mejor y lo peor, “Infiltrados” hilvana su excesivo metraje con buena mano, y entretiene, no da para más. Una pena, porque Martin volvió a lo suyo, a su terreno, a su casa, pero falló. Erró. ¡Y le dan el Oscar! Pues qué bien. No tengo dudas de su talento y de su enorme capacidad, pero ¿por esto? La Academia, ays la Academia ..... ¿de verdad tienen valía estos premios? ¿La ceremonia y la gala tratan de cine o de ‘glamour’?
No sé para que escribo esto, todo lo que he comentado ya está dicho, demasiadas críticas para una película que no se lo merece.
Dromedario 
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