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No critico, forjo mi criterio... por ahora
El tiempo, el paso del tiempo, de las estaciones y todo envuelto en la rutina, una rutina escogida. La fotografía es maravillosa, ya no solo de los paisajes, del monasterio... capta imágenes monótonas, del día a día como la de una gota que cae, otra gota, otra gota, otra gota....
Paz, transmite paz, hay escena llena de alma, en la que en un principio solo se vé una lucecita roja al fondo, muy al fondo, la luz del sagrario, todo está en oscuridad, los monjes entonan sus cánticos y comienza a abrir la imágen hasta mostrarnos un cielo limpio, despejado, abarrotado de estrellas.. libre interpretación por supuesto.
Trabajo, duro trabajo, tranquilidad, conformidad con uno mismo, la recompensa del sacrificio (monje de la gran barba)... el director filmó una "mirada espontánea" de uno de ellos al tropezar... como puede transmitir tanto esa mirada?
Película para ver con los ojos muy abiertos e implicando todos los sentidos, los "ruidos" son magníficos, un monje-sastre cortando tela, creándo un hábito, el ras-ras de las tijeras, el agua, los pasos...
Una maravilla para un mundo en el que hay demasiado ruido
crissvm 
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