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El ultimatum de McClane
En una escena de la película, John McClane, el hombre que quedó atrapado en el edificio Nakatomi Plaza, más tarde en un aeropuerto, y que también fue víctima de un macabro juego a lo "Simon dice..." por las calles de Nueva York, pelea con una guapa y letal Maggie Q en un edificio y debido a los golpes, lanzamientos de diversa índole, tiros, y demás, los cristales del cuarto empiezan a hacerse añicos, quedando el suelo cubierto por ellos. No obstante, esto es "Jungla de Cristal".
Aparte de esta curiosidad, el filme no nos depara nada nuevo que merezca la pena ver: una nueva aventura para McClane, un nuevo día en que tiene que sacrificar sus planes y ponerse a repartir mamporros y acabar con los malos como sólo él sabe hacerlo. Su hija entra aquí en acción, si bien su intervención no es que sea muy importante, y como compañero de McClane encontramos a Justin Long, que, a pesar de no hacerlo mal, se le ve con poco carisma comparado con el genial Samuel L. Jackson o con el bonachón Reginald Veljohnson (Powell). Poco carisma el que tiene el villano Timothy Olyphant, que no consigue ponerse a la altura de ninguno de los anterioes (Alan Rickman, Franco Nero y Jeremy Irons) y que tampoco constituye un rival digno para el policía que encarna Willis.
Las escenas de acción están muy logradas, salvo alguna que otra fantasmada (a McClane siempre se le permiten, pero la escena en que conduce el camión y un caza intenta derribarlo no hay por donde cogerla), los tacos y gracias propias de él siguen presentes a lo largo de la cinta, y, en definitiva, McClane sigue siendo McClane. El problema quizás resida en que en una generación de Bonds, Misiones Imposibles, y Bournes, McClane se vea algo viejo para seguir realizando su trabajo.
Esperemos que "La jungla 4.0" sea el ultimatum de McClane, y que no quieran intentar seguir explotando una saga que ya en el pasado dio sus buenos frutos. Yippi Kay Yei, hijos de puta.
Franky_23 
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