Por muchas de las críticas denostantes que he leído, deduzco que ni la mitad tiene reciente los relatos de Asimov, si es que alguna vez los han llegado a leer. En casi todas ellas se lamenta que se haya ensuciado su nombre, que el guión no respete para nada su "Yo, robot", que si patatín, que si patatán. Bien, pues esto es una sarta de tonterías. La semana pasada me leí el libro y ayer vi la película, y os puedo decir que ésta es como el relato número 10 que no aparecía en la novela; es una historia construida a base de fragmentos de los nueve "cuentos".
Vale, yo también lamenté que se mezclara todo este universo robótico en el que se plantaban juegos de lógica y moral con el cine de acción comercial más flipado, que se otorgara el protagonismo al registro cómico más inadecuado de Will Smith (aunque yo os aseguro que como actor dramático puede dar muchísimo juego, y en esta película ofrece un par de momentos muy intensos); pero no me obcequé y pude ver claramente que las bases del guión son tan "sólidas" como las de cualquiera de los relatos (entrecomillo sólidas porque los pilares de los relatos también tenían sus puntos débiles; y os lo está diciendo alguien que se ha dedicado durante una temporada a la robótica, por si esto sirve de contrafuerte a mis argumentos).
Se aleja de la novela en los personajes de Lanning –no era un tipo tan afable como aquí– y Susan –era una robopsicóloga fea y amargada–. Pero lo del robot que toma conciencia, lo del ordenador central que manipula la estructura política y social, entre otras muchas cosas, son ideas que se pueden encontrar en el libro y que hacen que el guión sea más firme de lo que es habitual en este tipo de producciones.
spoiler:
Y en ningún momento veo que en la película se quebrante la ley 0/1 –en realidad siempre es la ley 1, sólo que para robots obreros afecta al humano como ser individual y para los ordenadores pensantes, a la humanidad en conjunto–, que dice que "Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño". No lo veo porque lo que se plantea es mucho más inquietante: el robot pensante decide que es mejor para la raza humana que él tome el control absoluto. Es tan humano que acojona; es lo que debieron pensar la mayoría de los dictadores en algún momento.