|
El Manifiesto del Gafapasta
Estamos ante una película que la gente tacha de arriesgada, yo en realidad la definiría como absurda. No comprendo a cuento de qué, este señor tan listo y moderno hace una película muda, en blanco y negro, con influencia del expresionismo alemán, con estética de cómic... y un largo etcétera más de elementos nombrados en otras críticas. A mí esto no me resulta nada arriesgado, nada original, nada innovador. Estamos hablando de que hace 80 años ya se hacían películas así, aunque fuese por falta de recursos, así es que el argentino no ha inventado absolutamente nada.
¿Su éxito entre la crítica y en los festivales? Pues estaba más que claro que esta película iba a suponer un ejercicio orgásmico para toda esta gente que se creen tan diferentes del resto de los humanos, que se sienten incomprendidos por su inteligencia, y que iban a protestar porque apenas se expone en salas de cine. Esta película pues es perfecta para eso, para que la panda de gafapastas de siempre digan qué obra maestra, es que no está hecha para cualquier persona, es que es para cinéfilos, es que hay que haber visto mucho cine para poder llegar a degustar todos los matices y detalles que muestra el director... Y lo peor de ellos, pues que está premeditado, que cada vez saldrán más transgresores de pacotilla reinventando géneros o directamente reinventando el cine. En esta película vemos que es evidente que ha sido hecha para llamar la atención de los "sesudos", y ellos tan inteligentes y librepensadores pues caen una y otra vez en el ridículo venerándola como un ejercicio cinematográfico genial, cuando es sólo una macedonia de estéticas de otros directores que nos cuenta la nada, porque carece de historia, es lo más innovador que hace Sapir: rodar una película sin guión.
De vez en cuando sale alguno que sí que es original, atrevido e interesante, pero por cada uno de éstos hay que tragarse a otros 50 verdaderamente insoportables.
Dean Moriarty 
|