|
A dos pasos largos de ser una película difícil de olvidar (6.75)
Sin ser un peliculón, y a pesar de la larga duración, esta versión de Polanski se hace más amena que la de Welles, y por ello es más interesante desde el punto de vista cinematográfico. Aquí se aprovechan muchísimo mejor la fotografía (a color, con un uso de la luz natural muy interesante), la narración (se muestran explícitamente los asesinatos, la voz en off susurra más suavemente) y la puesta en escena (un buen presupuesto, que tampoco escandaloso, permite un tono más "épico" en la parte final); y, aunque las interpretaciones y los monólogos interiores siguen siendo algo teatrales, la sobreactuación es menor.
También es de agradecer ese toque gamberrete que solía imprimir Polanski en aquellos tiempos, gracias al cual podremos ver a las decrépitas brujas desnudas, a Lady Macbeth enseñándonos sus hermosas posaderas, al viejo portero reflexionando sobre los efectos de alcohol, cabezas rodando y sangre derramándose por todos lados.
jastarloa 
|