Gratísima sorpresa la que me he llevado con esta película. La verdad es que es una clara muestra de que con poco presupuesto pero con las ideas muy claras se puede hacer cine de verdad, de calidad. A pesar de su comienzo dubitativo y expectante cubierta de un blanco y negro que le va perfecto, la película poco a poco comienza a coger forma y te hace adentrarte de lleno en el oscuro destino del protagonista y en el turbio mundo de las apuestas millonarias en las que la vida de las personas solo es un elemento de diversión, para quemar la adrenalina. La intriga, el devenir del protagonista y el entorno amenazador y cruel que le rodea te hacen mantener la tensión y la incertidumbre hasta el estremecedor final. Terror, pero de verdad, no por los sustos y por el miedo del que la película carece, sino por lo retorcida que puede ser la mente humana y las repercusiones que eso conlleva.
spoiler:
Me parece muy interesante el paralelismo entre el dueño de la carta que muere al principio de la trama, posiblemente fruto del miedo, el sentimiento de culpabilidad y la imposibilidad de seguir viviendo siendo un asesino casual, atípico y el protagonista, que en los últimos momentos de la película se arrastra por los escenarios roto totalmente por lo que acaba de presenciar y hacer. Quizas si el hermano del número 6 no le hubiera disparado, se hubiera terminado quitando la vida, aunque el aviso telefónico a su hermano nos hace ver que quizas se imaginaba su triste final.